19.3.11

17.3.11

Realidad y juego


Hace poquito tuve con mi hermana Mari una charla sobre los modos de jugar de nuestros hijos: si jugaban solos, con qué se enganchaban, qué les atraía de los juguetes en casa y en otros ámbitos. Ella me contaba que los chicos de ella estaban empezando a hacer voces con los personajes y a jugar a darle vida a los muñequitos Little People, yo trataba de explicarle que sentía que Vicky no jugaba mucho "con juguetes" y que estaba más enganchada con la realidad, con los juegos de personificarse ella y que armaba juego con cosas “reales”… Mientras en ese momento la vemos salir de la pileta para hacer huellas sobre la piedra con los pies mojados, diciéndole al padre: “Jugamos que éramos detectives y seguíamos las huellas”. Eso, a eso le gusta jugar. Y juega.
Hoy salimos a dar una vuelta en bici: la subo a la sillita a ella primero, me siento yo, y cuando voy a pedalear noto (con asombro) que la cadena se había salido. ¡Uy, qué raro!, pienso. Si la última vez que la usé no se me había salido. “¿Cuándo habrá pasado esto?” Lo pensé, pero no lo dije, simplemente la bajé a ella, me engrasé los dedos y coloqué la cadena para arrancar. Mientras hacía esto, y como si me hubiera leído la mente (que es un poder que sé que tiene) Vicky me mira con su cara más picarona y me dice:
-¿Sabés cuándo pasó esto, mami? El otro día cuando vinieron los melli a casa y jugamos que [tu bici] era una máquina de hacer perfume.
“Los melli” son Facu y Santi, los hijos de mi hermana. Me los imaginé a los tres en el patio, haciendo girar los pedales en sentido contrario, en plan de hacer funcionar la fabulosa máquina y sentí un perfume tan pero tan parecido a mi infancia que me subí a la bici y le dije entusiasmada:
-El viernes los invitamos de nuevo a los primos, ¿querés?
-Dale.
-En marcha.

16.3.11

Mamá 7 x 24. Experiencia de Amor Total

dedicado a Simona y su familia



Mañana intensa. Hermanos inseparables que no quieren separarse. Vicky no quería entrar al jardín. Joaco no quería volver solito. Quería con su hermana, ¿con quién más? En la puerta nos quedamos, deliberando. Finalmente la mano amiga de su maestra y el entusiasmo de sus nuevos amigos pudieron más y un beso a través de la reja me confirmó que ya estaba, que me quedo, que te veo después, que la plaza, que el helado, que a la tarde vamos a estar juntitas. que "Chau, mami, nos vemos". Chau, hermosa.

Ya en casa...

A veces creo que a esta altura de su vida, a mi hijito de un año y medio no hay nada que no se le pase con una sesión de mimos y cosquillas interminable. Así que todo puede esperar cuando es eso lo único que necesitamos.

Trabajé, subí, bajé, entré, salí, caminé, manejé... me conecté. Fui, volví, estuve cerca. Siempre cerca de lo que amo.

A la tarde tomamos ese helado tan esperado y fuimos a la plaza y compartimos un momento alucinante con papás, mamás y chiquitos increíbles. No faltó ni la calestia, ni los títeres, ni el payaso. Tarde con abuela incluida, un lujo, un placer, un regalo.

A la noche dije que había sido una de las mejores tardes de mi vida. Creo que dije "la más hermosa". Los niños son capaces de dar amor tan fuerte, tan ahí, tan conmovedor.

Ayer Victoria nos dijo: "El amor es lo que tenemos todos y por eso nos queremos tanto, no?"

Y pensé en la Universalidad. Saber que no es una palabra, que no se puede decir, que está ahí... tan a mano.

Hoy tuve una experiencia de conexión con el amor en estado puro. Mucho, pero mucho más allá del amor por mis hijos...

Los chicos bienamados son una fuente de amor potencial. Y es bellísimo estar disponible para abrazar su alegría, su entusiasmo, su frescura, su candidez... en el momento exacto de su expresión.

¡Feliz Cumpleaños, Simona! Hoy me diste el abrazo más verdadero.

Pasamos una tarde genial, una tarde especial. La más hermosa.












12.3.11

Un deseo


"Mami, cuando sea grande quiero tener una carterita con alas y varita mágica para volar y subir las escaleras sin escalones."




1.3.11

Sin planes... simplones.


Nuevos "Horizontes"





Primer día de clases. Colegio nuevo. Amigos nuevos.
"Estoy muy emocionada", dijo Victoria en el auto yendo al Jardín. Joaquín quería quedarse con ella.
Los cuatro pasamos una mañana feliz. Una mañana linda.
Y sí, emociona.




22.2.11

Bendición del dragón


Cada vez que nace un bebé le regalo lo mismo: no una batita, no una toalla para el primer baño, ni siquiera un juguete (bueno a veces también se me escapa alguna de esas cosas mundanas) Pero mi mejor regalo es un deseo, y siempre se parece a estas palabras de Gustavo Roldán.

Hoy se las regalo a América y a Luca, dos seres reciénvenidos y enormemente bienamados.



Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas.

Que el viento llegue lleno del perfume de las flores.

Que los ríos te sean propicios y corran para el lado que quieras navegar.

Que las nubes cubran el sol cuando estés solo en el desierto.

Que los desiertos se llenen de árboles cuando los quieras atravesar. O que encuentres esas plantas mágicas que guardan en su raíz el agua que hace falta.

Que el Frío y la nieve lleguen cuando estés en una cueva tibia.

Que nunca te falte el fuego.

Que nunca te falte el amor.

Tal vez el fuego se pueda prender.

Tal vez el agua pueda caer del cielo.

Pero si te falta el amor, no hay agua ni fuego que alcancen para seguir viviendo.

19.2.11

19.1.11

Caminatas


Mi barrio es circular. Pero siempre llego.

Cuando camino con mi hija y el trayecto es demasiado largo para sus pequeñitas piernas, las dos armamos una estrategia: elegimos escalones. Descansos en el camino, para que no parezca tan lejos ni tan arduo el esfuerzo. Nos sentamos, miramos alrededor, a veces, hasta imaginamos historias... (¿Quién vivirá aquí? ¿Cómo será esta casa por dentro?) Y así nos distraemos y esperamos el impulso que nos lleva hasta el próximo escalón, y por fin avanzamos y hasta ahora resultó: siempre llegamos.